En residència: entrevista a Rocío Mahecha de Sin Mente Teatro

Rocio León Mahecha de Sin Mente Teatro: “Nuestra obra trata sobre el abuso sexual hacia nuestra infancia y la frustración que causa el sentimiento de culpa”

Entrevista a Rocio León Mahecha, de Sin Mente Teatro, actriz y creadora de ‘Tomás’, espectáculo de muestra final de residencia que se puede ver el 13 de febrero a las 21 horas en La Vilella.

La Vilella – ¿De qué trata el espectáculo?

Rocio León Mahecha – ‘Tomás’ trata sobre el abuso sexual hacia nuestra infancia y la frustración que causa el sentimiento de culpa. La protagonista de esta historia, cuando era pequeña, observó los abusos sexuales que hacía una profesora hacia su amigo Tomás. Debido al miedo que le instauraron los adultos en el momento de interrogarla, nunca logró hablar ni explicar todo lo que sabía. Por tanto, creció con un sentimiento de culpa y, en la actualidad, la chica explica cómo se siente con motivo de ese episodio tan oscuro que vivió y del cual nunca fue capaz de sacar a la luz toda la verdad que ella verdaderamente conocía.

La Vilella – ¿Qué mensaje queréis transmitir a los espectadores con esta obra?

Rocio León Mahecha – Creemos que, como sociedad, debemos tener más tacto en el momento de interrogar a los niños, a la hora de hablarles y saber qué es lo que piensan. Debemos hacer que tomen consciencia de su vida en general, pero de una manera más cuidadosa porque, muchas veces, los niños crecen con miedos y con tabúes que, al no superarse, les provoca perder la confianza (consigo mismos, con los adultos y con el entorno). Por supuesto, yo hablo desde un punto de vista de Latinoamérica y, más específicamente, desde Colombia, porque es la experiencia que conozco.

Yo creo que lo importante es visibilizar los abusos. No solamente les ocurren a niñas o mujeres, sino también a hombres. Sí que vemos este tipo de casos en el género femenino, pero en el género masculino (sobre todo los niños) es un poco tabú y no se habla.

Entonces, queremos visibilizar que tenemos víctimas en cualquier lugar, que pueden ser hombres o mujeres indistintamente, que los abusos pueden ocurrir en nuestros hogares, en nuestras escuelas y en nuestro mismo entorno. Muchas veces, como adultos, no podemos entenderlos, imagínese lo difícil que es comprenderlo para un niño. Debemos empezar a eliminar los abusos porque están perjudicando y maltratando a nuestra niñez.

La Vilella – ¿Por qué recomendaríais vuestra obra a los espectadores?

Rocio León Mahecha – En primer lugar, opino que los personajes que nos cuentan la historia son muy fácilmente identificables con cualquier persona de clase media, que tiene problemas, frustraciones, sensaciones de culpabilidad… Todos tenemos traumas de la infancia que nos provocan comportamientos como adultos, incomodidades o inconformidades con la sociedad.

En segundo lugar, ‘Tomás’ ofrece la posibilidad de identificarse y sentir empatía con los personajes que están allí, con los recuerdos que cuentan, con las historias que narran y, además, es bueno conocer este tipo de realidad desde otra perspectiva que no se suele tratar tan a menudo.

La Vilella – ¿Quién es Tomás?

Rocio León Mahecha – Tomás es la infancia. También son las víctimas de abusos sexuales, en este caso la infancia, pero también puede identificar las personas, mujeres, hombres, niños y niñas que han sido abusados sexualmente.

La Vilella – ¿Os habéis inspirado en alguien real a la hora de crear a Tomás?

Rocio León Mahecha – Sí, leí una noticia donde salía el testimonio de una madre hablando del caso de Tomás. En realidad, el niño no se llamaba Tomás, tenía otro nombre (creo recordar que José). La madre contaba cómo después de casi un año y después de observar múltiples comportamientos extraños en él, el niño habló y explicó qué es lo que estaba pasando con su profesora en el colegio.

Me impactó un poco porque la madre decía que, por lo general, los abusos sexuales en el género masculino no se identifican como una violación porque los hombres no tienen vagina. Me pareció muy fuerte y me llamó la atención que la agresora fuera una mujer y que la víctima fuera un niño de género masculino. Esta noticia inspiró la obra.

La Vilella – ¿Cómo ha sido el proceso de creación y los ensayos de ‘Tomás’?

Rocio León Mahecha – Todo se inició con una pequeña investigación de cada personaje, tanto los que no aparecen dentro de la puesta en escena, como los que sí lo hacen, e hicimos una pequeña historia de vida. Acto seguido, empezamos a hacer improvisaciones a partir de lo físico y lo sensorial. Las improvisaciones eran a dúo, porque los tres primeros meses trabajamos las dos solas [Annabelle Bruyas y Rocio León Mahecha] a partir de premisas concretas y objetivos que nos marcábamos para cada escena.

Nuestro cómplice era el vídeo. Nos grabábamos, nos poníamos los vídeos, los mirábamos y nos fijábamos en los elementos que posiblemente nos servirían y descartábamos los que no. Muchos ensayos no servían y, en cambio, en otros había mucha información que sí funcionaba.

Inicialmente, durante el primer mes, nos permitieron trabajar en un almacén enfrente de nuestra casa, pero tenía un suelo horrible y construimos un pequeño escenario. Luego tuvimos la suerte de que La Vilella nos abriera las puertas y, a partir de ahí, empezamos a trabajar a full y empezamos a darle cuerpo al proyecto.

En el último mes, ya después de que tuviéramos el esqueleto completo de la obra, invitamos a Rocio Rojas, una actriz de teatro físico para que nos ayudara en todas las escenas físicas. Ella nos ayudó mucho, también en las escenas en cuanto a actuación. Fue de gran ayuda tener ese ojo externo.

En los ensayos también trabajamos de la mano con la música. Es como un personaje más de la obra y con Tito Leyva, nuestro músico, siempre estuvimos ahí a la par, investigando, haciendo propuestas de canciones, componiendo algunas nuevas basándonos en otras ya existentes, etc.

Luego llegó Giulia Passamonti, quien nos ayudó también un poco con la parte técnica.

La Vilella – ¿Cómo ha sido vuestra estancia en residencia en La Vilella?

Rocio León Mahecha – Maravillosa. Realmente, estamos muy a gusto. Primero, por la confianza que el equipo nos ha brindado. Segundo, por la comodidad que se siente al ensayar en este espacio. Tienen unos espacios completamente adecuados para la creación y creo que eso fue como el dulcecito que hacía falta para nuestro proceso de creación.

También, el hecho de que hayan creído en nuestro proyecto y nos hayan confiado sus salas, sus espacios y una residencia creo que ha sido el impulso que nos hacía falta para acabar de creer al 100% en nosotras y en nuestro proyecto.